LO APLICO A ALGUNOS QUE PIDEN TUTORIZACIÓN

En mi trabajo me ha pasado que algunos alumnos y ex-alumnos quieren algún tipo tutorización o supervisión.

En algunos casos la confusión del joven me recuerda a este fragmento de Alicia en el País de las Maravillas y el gato de Cheshire.

El Gato se limitó a sonreír al ver a Alicia. Parece bueno, pensó Alicia; sin embargo, tiene uñas muy largas, y muchísimos dientes, así que comprendió que debía tratarlo con respeto.

– Gatito, gatito, dijo, un poco tímidamente, ya que no sabía si le gustaba que le llamasen así; pero al Gato se le ensanchó la sonrisa. Ante esto, Alicia pensó:”Vaya, de momento parece complacido”, y prosiguió: — ¿te importaría decirme, por favor, qué camino debo tomar desde aquí?

– Eso depende en gran medida de adónde quieres ir, -dijo el Gato.

El-gato-de-alicia

– ¡No me importa mucho adónde…! –dijo Alicia.

– Entonces, da igual la dirección — dijo el Gato. Añadiendo: ¡Cualquiera que tomes está bien…!

Y es que hay algunos que no saben dónde quieren ir y entonces es mejor no actuar porque sería inutil. Cualquier dirección les vendría igual de bien o igual de mal, así que dejo que tomen ellos la iniciativa y me inhibo hasta que vuelvan con ideas claras o preguntas oportunas.

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